PERÚ: Una Historia que se Repite
La Historia ha manifestado que la criolla
república peruana, de espontáneo desenlace burgués luego de la denominada
revolución independentista nacional, ha dejado inconclusa su labor en cuanto a
la reivindicación nacional liberal. La testificación concreta manifiesta, que
en Brea y Pariñas, la era del guano y salitre, la oportunidad de la producción
azucarera, del Caucho, el boom del pescado, y ahora el boom minero - gasífero, lo
único que se ha logrado desarrollar ha sido y sigue siendo una casta política
antinacional, puesta al servicio del
orbe estado imperial. Aquella que se fugó con dinero a Europa en pleno proceso
de – guerra con Chile-, expansión capitalista y su instauración efectiva a
través del país vecino del sur por estos lares, con objetivo de hacerse de
nuestros recursos y la riqueza que implicaban estas; desarrollar su mercado y
expandirse como la hace hasta ahora en todo el mundo. La que abandonó el
desarrollo de nuestro ande y jamás estructuró realmente una patria nacional, en
donde las diversas manifestaciones culturales aporten a la peruanidad tan
sensiblemente ausente.
La aprobación de leyes, la toma en
nombre de sus “programas políticos” reivindicativos a los ciudadanos de a pie;
de las nacionalidades, etnias, el medio ambiente, el ofrecimiento de vencer el
hambre y la miseria, de democratizar el país, universalizar la educación y el
sistema de salud, la atención de vivienda, con ribetes incluso de solidario espíritu
revolucionario, nacionalista, no ha pasado de ser panfletario o en el mejor de
los casos de procaz leguleyada. En el Perú, más allá del denominado estado de
derecho, de leyes nacionales en concordancia con el orbe internacional mundial,
de la Ley de consulta previa, y convenios laborales sociales, como los acuerdos
102; 135; 169 de la OIT, del respeto de los pueblos originarios, la firma y
aprobación del Código de Medio Ambiente de 1992; etc. Hay un tema real; que todas aquellas
rúbricas, y “acuerdos”, son sólo devaneos inmorales para que estas mismas
nacionalidades, dentro de la patria peruana y sus sectores profesionales,
estudiantiles, populares se
mantenga inmóviles en cuanto a la tarea
de construir nuestra patria libre y soberana, democrática y progresista,
industrializada en cuanto al manejo de profundos procesos de producción a favor
del medio, la sociedad y el hombre. Lo anecdótico es, que en el proceso de la
realización peruana, aún inconclusa, han asistido a sus engalanados salones,
como piratas y corsarios asaltando el real Felipe o la señorial Trujillo,
asaltando el Perú, los que debieron haber presenciado y propuesto alguna
ilustre salida de nuestra construcción económico – social democrática, a la
altura de estos tiempos; no lo han hecho ni debemos pretender que lo hagan, ya
que su accionar ha sido sin ningún tipo de remordimiento para con el suelo
patrio, y ¿Cómo exigirles? Si en lo que va de los casi II Siglos de República,
han saqueado nuestro territorio, lo han hipotecado en el mejor de los casos, y
en otros vendido como baratija sin valor, separando a los originales
propietarios de sus recursos, arrojándonos al abandono, la tristeza, la
orfandad moral mayoritaria, como lo hacen en Conga de la Cajamarca peruana, en
Antamina de Ancash, Laguna Azúl, Tía María de Arequipa, y otros
tantos actos de peonaje y relatifundización como se da en Majes I, II,
Chavimochic, Olmos y el día de hoy se pretende hacer en Chinecas. El tema
peruano seguirá teniendo en ese sentido una base económica puesta al servicio
de los pocos ya identificados, y no individual, ni personal, sean Belaundes,
García, Fujimoris, Toledos, Humalas, y muchos otros que vendrán, ya que ellos
sólo representan la patente de corzo de ese hecho piratesco anecdótico, y
tocarlos sería perder el tiempo cuando estos no han aportado nada a la libertad
patriótica y menos a una germinal idea de desarrollo de la economía y la
sociedad peruana.
Por: Leonid Castillo Silva

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